lunes, 21 de mayo de 2007

El viento y la memoria

Sabido es que el viento y la memoria se llevan muy mal desde siempre; el uno es el apego a las cosas que pasaron, y el otro es el que las hace pasar irremediablemente e intenta borrar todo rastro de lo sucedido, como un asesino de las cosas que persisten.

Por ejemplo puede usted doblar la esquina de Leandro N Alem y Corrientes a las siete de la tarde de algún día de invierno, y notará,
por más que se empeñe en negarlo, que al emprender la subida empinada que la calle realiza en ese exacto lugar todos los días, un viento bastante fuerte le jugará en contra al esfuerzo de las piernas.

Sea perseverante y continúe caminando, el viento tirando hacia atrás sus cabellos, el sobretodo bailando una silenciosa música endemoniada, el rostro de su amante como primer pensamiento, con sus ojos eternamente verdes, el cabello castaño claro, la noche anterior en su alcoba con ella, la música de Beethoven, el aroma del incienso previamente preparado como silencioso cómplice de la escena romántica. Piénselo de vuelta, y verá que ya sus ojos son quizás azules o quizás marrones, aunque la alcoba es bella, la música suena fuerte y el aroma lo envuelve y lo seduce. Cuatro segundos después y el sillón contra el rincón, se preguntará, realmente estuvo allí, o lo imagina mientras camina casi rozando la pared? Y cómo es el nombre de ella? Era Judit, Janet, Yolanda o Gloria? Pero el incienso siempre efectivo, y la melodía de cajita musical, y las cortinas que bailan al compás de su propio ritmo. Y se cruza una señora mayor usando bastón, tambaleándose a causa del aire en movimiento, pero el aroma era de incienso, o es un candelabro con tres velas que despide el nauseabundo olor de la cera común?

El viento sopla y chifla para adentro en las ventanas y usted seguirá intentando definir las imágenes que se descuelgan de sus sienes. Era una alcoba o estaba en clase de Filosofía, y el profesor habla de cavernas y de sombras? Y después de todo, adónde se estaba dirigiendo? O iba a sentarse allí, con la mano extendida, a pedir que alguien le tire unas monedas roñosas? Se llama usted Julio, Ernesto, Pantera o baldosa? Y por qué el hombre que viene detrás suyo sonríe como sabiendo lo que usted al mismo tiempo olvida, y la señorita de más atrás tararea la melodía que usted cree nunca haber escuchado? Y está seguro de que la niña de dulce voz que recuerda no es la novia del muchacho que va más adelante y ahora lo mira de frente, confundido, con el destino escrito en las palmas de las manos pero con la mente en blanco y los ojos muy abiertos, como aterrado de existir?

17 comentarios:

Luciano dijo...

Segundo escrito del lunes pasado entre fiebres y antifebriles, bastante toqueteado luego por cierto. Traté de poner una buena imagen pero no encontré, acepto contribuciones en tal sentido :)

guadis! dijo...

Muy lindo texto. Veo que son recurrentes últimamente las influencias de fiebre y fármacos, jeje!!
Ahora vamos a lo práctico: cuando viene el viento de espalda, es hartante el pelo en la cara... HARTANTE!

Cecis ... funámbula dijo...

Hagamos votos para que la fiebre siga con vos!! MARAVILLOSO!! con melodia, ritmo. Me senti en esa escena...
Espectacularrrrrrr!!!!!!!

YosoyineS dijo...

Muy bueno!! Humildemente voy a pedirte permiso para linkear tu blog al mio... Saludos

Luciano dijo...

guadis: Me tendría que acordar de cuando tenía pelo :P

cecis: Jajaaja pobre de mí, che! Además ya se me fue...

yosoyines: Qué permiso me estás pidiendo? Para agregarme a tu blog? Hacelo libremente ;)

La Incondicional dijo...

Te felicito por el cuento y por el blog "cultural". Espero que, con la próxima gripe, sigan deleitándonos con tu literatura.

Carito aprehendiendo dijo...

Conmovedor.
Me encantó

Luciano dijo...

la incondicional: Sí, habrá que esperar al año que viene para que salga algo bueno... :P

carito aprehendiendo: Me alegro de que te haya gustado :) Gracias por pasar

Saludos a todos!

raoul dijo...

al principio no entendi nada... pero cuando entendi me copo :P

Rosario dijo...

¡¡¡El público quiere que te engripes!!!! ¡Queremos gripe, queremos gripe!
Y...sí, todos tenemos nuestros vicios...A algunos les da por pasearse desnudos por la casa, a vos por el Tabcin...Todo sea por el arte...Arte papi, arte!!!

Luciano dijo...

raul: Gracias por darle una segunda oportunidad

rosario: sí, es triste que tenga que enfermarme para escribir algo que le guste a la gente. Algunos otros peor, que prefieren que vuelva a mi infancia! En fin...

sami dijo...

guau...simplemente me hiciste vivir la imagen...es increíble como escribís!

Simon Erusalimsky dijo...

muy bueno...

yo creo q deberias cambiar la etiqueta: Literatura Desorganizada por Literatura Afiebrada... es tu mayor influencia =P

Luciano dijo...

saimon: Jejeje sí, ya les voy a dar a todos :P

*AntagoniSta* dijo...

Siempre paso por acá pensando de antemano en la sensación de festín tan disfrutable que me llevo con tu juego de metáforas y descripciones, esta vez, particularmente,sentí un frío paralizante, entre recuerdo (memoria) y viento... wow! que buena asociación!!
Un canto que estremece la carne, una bandaba de imágenes que avanzan y retroceden desequilibrando nuestro andar, haciendo del esfuerzo de nuestra subida una confusión total, sumada al viento que golpea la cara.

En fin, qué queres que te diga!! MA-RA-VI-LLO-SO texto!!!

Luciano dijo...

antagonista: Muchas gracias, a mí también me gusta mucho pasar por tu blog, que es todo un lujo. Un saludo!

Germán Morette dijo...

Este cuento es huracanante, potentísimo, tormenta de arena, me llenó de horror.